
Inmunerables columnas sinsabores se erigen entre mi ilusión y tu pasividad.
Tres es más que dos aun cuando tres pueden dejar solo uno.
No sé por qué, pero hoy recuerdo más que nunca las palabras de aquel extraño viejo cuando me dijo que no existía la justicia en este mundo y que ésta era sólo una medida de dominación, inventada con tales fines.
Pero eso no fue todo. También tuve un sueño: soñé que viajaba en el tiempo y que lograba saber todo lo que existe -lo mismo que cuando me sometieron ante dios en mi niñez y lo primero que quise fue saber lo mismo que él-, ahora lo sabía todo, lo material y lo espiritual.
Sería absurdo contarte que venimos de donde todos vienen, de la muerte, y que lo que realmente somos es vida y no seres humanos pensantes y sentimentales, así como absurdo sería también contarte el tremendo espectáculo que realizaba la iglesia católica junto con los dueños del planeta en la increíble segunda venida del Mesías: una tremenda mega produccion ¡cuánta tecnología utilizada en hacer creer que eso fue real!. De todos modos, habían buenas intenciones a la base de eso. Tratar de salvar el planeta tomando el control de las mentes y corazones de las personas debe ser una buena opción cuando éstas no piensan en más que correr. Bueno, decirte todo eso sería absurdo, como también sería absurdo decirte que después de haber conocido todo y a todos, solo una cosa pude desear entre medio de tanta desolación: poder contarte todo esto.
Como cualquier día, hoy siento tanta seguridad que en lo absurdo de tu mirada existen más razones que todas la que se puedan reunir de este absurdo mundo que se presenta hoy día como realidad.
Me preguntaba, entre otras cosas, de qué sirve un cumpleaños cuando la mesa que sirve no contempla muchos festejos. Pero dado lo absurdo de casi todo, eso no me sorprende.
Hoy, como muchos días, veo que lo absurdo se apodera de todo como en todos lo absurdo ya no es una mera vacilación.
De todos modos, lo más absurdo de todo es que sin ver tu rostro tengo la certeza que es el tuyo el que quiero contemplar antes de que todo se devuelva, y después de haber conocido todo lo existente. Sé que es algo absurdo, como una flor que nace en medio de la muerte.
Tres es más que dos aun cuando tres pueden dejar solo uno.
No sé por qué, pero hoy recuerdo más que nunca las palabras de aquel extraño viejo cuando me dijo que no existía la justicia en este mundo y que ésta era sólo una medida de dominación, inventada con tales fines.
Pero eso no fue todo. También tuve un sueño: soñé que viajaba en el tiempo y que lograba saber todo lo que existe -lo mismo que cuando me sometieron ante dios en mi niñez y lo primero que quise fue saber lo mismo que él-, ahora lo sabía todo, lo material y lo espiritual.
Sería absurdo contarte que venimos de donde todos vienen, de la muerte, y que lo que realmente somos es vida y no seres humanos pensantes y sentimentales, así como absurdo sería también contarte el tremendo espectáculo que realizaba la iglesia católica junto con los dueños del planeta en la increíble segunda venida del Mesías: una tremenda mega produccion ¡cuánta tecnología utilizada en hacer creer que eso fue real!. De todos modos, habían buenas intenciones a la base de eso. Tratar de salvar el planeta tomando el control de las mentes y corazones de las personas debe ser una buena opción cuando éstas no piensan en más que correr. Bueno, decirte todo eso sería absurdo, como también sería absurdo decirte que después de haber conocido todo y a todos, solo una cosa pude desear entre medio de tanta desolación: poder contarte todo esto.
Como cualquier día, hoy siento tanta seguridad que en lo absurdo de tu mirada existen más razones que todas la que se puedan reunir de este absurdo mundo que se presenta hoy día como realidad.
Me preguntaba, entre otras cosas, de qué sirve un cumpleaños cuando la mesa que sirve no contempla muchos festejos. Pero dado lo absurdo de casi todo, eso no me sorprende.
Hoy, como muchos días, veo que lo absurdo se apodera de todo como en todos lo absurdo ya no es una mera vacilación.
De todos modos, lo más absurdo de todo es que sin ver tu rostro tengo la certeza que es el tuyo el que quiero contemplar antes de que todo se devuelva, y después de haber conocido todo lo existente. Sé que es algo absurdo, como una flor que nace en medio de la muerte.


